miércoles, 13 de enero de 2010

San Sebastián, el oasis al borde del desierto

Iberian intermezzo


(...) Llegamos, enteros pero llenos de polvo, a San Sebastián en el Golfo de Vizcaya. Una zona legendaria por sus olas grandes; la marea estaba baja y el mar plato. Qué le vamos a hacer! Un pequeño café en el paseo al lado de la playa nos brindó una buena comida y un surfista local que nos soltó un "Teníais que haber estado aquí ayer!!". Supongo que están por todas partes. También nos dijo que deberíamos quedarnos unos días. Un frente iba a llegar al Golfo trayendo una buena marejada del Norte para la tarde del día siguiente.


Exacto como un reloj de cuco, a la tarde siguiente ya teníamos olas de más de seis pies bombeando en el banco de arena justo enfrente del café. Los europeos todavía no le dan mucho al surf. Los más valientes se enfrentan a las olas pero la mayoría apenas sabe nadar. El golpe de mar duró cuatro días con viento terral todo el rato.

Mark (Warren) y Simon (Anderson) no desaprovecharon la oportunidad de quitarse de encima algunas frustraciones inherentes al hecho de viajar. Se tiraron a algunas olas más que interesantes. No pasó mucho tiempo hasta que se formase un grupo de espectadores que exclamaba "ooooohs" y "aaaaahs" cada vez que Simon realizaba un giro imposible justo debajo del labio de una ola que parecía que iba a cerrar para, a continuación, aparecer dentro del tubo; o cada vez que Mark efectuaba una serie de giros rápidos hasta entubarse a contrapico, con la tabla derrapando cuando el canto de la misma ya no aguantaba la presión. Cuatro días de sol, surf y que significaban el fin de la sequía. San Sebastián, el oasis al borde del desierto.

El golpe de mar murió y con un "vaya con Dios" lleno de lágrimas de las simpáticas chicas de San Sebastián, enfilamos la carretera hacia el Oeste a lo largo de la costa tormentosa del Golfo de Vizcaya (...).

Extracto del reportaje Iberian Intermezzo de la revista australiana Surfing World y publicado en su volumen 24, número 4 (1976). Escrito por Peter Parry, narra el viaje de varias semanas de Simon Anderson, Mark Warren, Peter Parry y el fotógrafo Hugh McLeod de Lisboa a San Sebastián (por el interior) y regreso hacia Lisboa por la costa cantábrica y toda la costa portuguesa a bordo de un Chevrolet del 47. El viaje se realizó en 1975, 6 años antes de que Simon Anderson popularizase las tablas thruster o trifin ganando varios campeonatos internacionales.

6 comentarios:

RedFish dijo...

collons Niegà! Jo és que flipo amb tú!!! De donde sacas todo esto???

Una abraçada!

david dijo...

fantástica perla!!, a veces creo que siento envidia de haber estado en esa época en que todo eran descubrimientos, aunque bien pensado...atravesar el centro de España desde Lisboa por el interior en un Chevrolet (sin a.a.) en verano!! casi que paso, vaya fritura. No me extraña que le llamaran Oasis.

Bill Plinton dijo...

Vaya joya!!!!

Estaría muy pero que muy bien que escanearas el reportaje entero, se agradecería mucho.

Un abrazo!

Anónimo dijo...

..los más valientes se enfrentan a las olas pero la mayoría apenas sabe nadar.

..y con un "vaya con Dios" lleno de lágrimas de las simpáticas chicas de San Sebastián

Tela fina.

Ikabuz dijo...

¿Ha pasado la mejor epoca del surf?

Niegà dijo...

Sin haber conocido los 70, yo me conformaba con que todo volviese como a mediados de los 80, desde luego!

Niegà