viernes, 25 de mayo de 2012

Kate Lovemore Playmate del año!!

Al menos por lo que a mi respecta, por que... vosotros conocéis a alguna otra "conejita" de Playboy que surfee con tanta gracia y tanto desparpajo??



Y nada de paparazzis... el video fue grabado y subido por su pareja, el tamañero Grant Twiggy Baker. Para mas fotos de Kate Lovemore, echad mano de Google!


P.S.: En vistas de la final de esta noche, y teniendo en cuenta que hay tantos seguidores de este blog catalanes como de Bizkaia, espero que este vídeo alegre a aquellos a los que el partido no vaya como hubieran querido!

sábado, 19 de mayo de 2012

Surfista vasco es atacado por un tiburón en Donosti

viernes, 18 de mayo de 2012

Fitzgerald & Hynd @ Western Sahara

La música y la edición (especialmente de los primeros minutos) es muy mejorable, pero el surfing en tablas cortas single fin y en finless es espectacular.


jueves, 10 de mayo de 2012

Josh Hall y Malcolm Campbell

Un año más (y ya van unos cuantos) este veranito estarán por la península shapeando estos dos monstruos del shape. Josh Hall, el heredero de Skip Fryre, estará del 31 de Mayo al 22 de Junio en el taller de Peta Surfboards en Hondarribi. Y Malcolm Campbell estará shapeando sus bonzers en el taller de Manila en Portugal durante el mes de Junio también. He tenido y tengo tablas de estos dos shapers y... crema!

Para hacer vuestros pedidos hablad directamente con Peta o con Manila. Es una oportunidad única de haceros con una tabla custom, personalizada para vosotros, de dos de los mejores artesanos/shapers californianos del momento.


lunes, 7 de mayo de 2012

Bienvenido al "Puticlú" de la barra

Ando estos días repasando viejas revistas de surf españolas. Recordando con nostalgia donde y cuando las compré, qué estaba yo haciendo en aquél momento, lo que pensé cuando leí cada artículo, etc... Y si de una cosa me he dado cuenta es que para comprender el surf en el norte de España de finales de los 80 y de los 90 hay una palabra clave: El Maromo

Las desaventuras de este singular personaje de la revista 3sesenta, creado por Alex Gamiccia (un saludo si lees esto Alex!), son no solo hilarantes y muy reales, si no en cierta manera muy visionarias sobre lo que nos iba a deparar el surf años más tarde. Como botón de muestra una viñeta publicada a principios de los 90 (unos 20 años atrás). Quien lo iba a decir, no?




Haceros un favor y compraos Las Desaventuras del Maromo AQUÍ. Posiblemente sea el mejor libro sobre el surf en España... y con seguridad el más divertido! No os arrepentiréis (y espero que acepten €)!




jueves, 3 de mayo de 2012

Corazón de toro


-“Yo he perdido toda mi juventud, sabes? Te diré: empecé a trabajar a los 16 y ahora tengo 29…” y le da una calada a su porro.

El que me lo cuenta me recuerda a un imponente ejemplar de miura. O más bien a un burel de la ganadería Marqués de Domecq. De hecho guarda un cierto parecido con Universal, el precioso y espectacular ejemplar de casi 600 kilos que tan buena actuación –seis empitonadas en una carrera - dejó en los Sanfermines de 2007. De altura no superior al metro setenta y cinco, su anchura corresponde a la de alguien mucho más alto. Pelo corto, barba rasurada a lo short boxed, camiseta sin mangas con inscripciones en inglés sobre muerte, punk y calaveras…

-“Date cuenta que todos esos años los pasé trabajando en la construcción. Trabajo bien pagado, pero duro sabes? 13 años seguidos; toda mi juventud. Y ahora nada…”

Por fin ha acabado de pelar y trocear las patatas y las cebollas. Entra en su VW California y comprueba que el aceite de la sartén ya está caliente. Echa las patatas, las cebollas y una pizca de sal. Un tatuaje enorme cubre todo su hombro derecho; desde la base del cuello hasta el codo, bíceps incluido. Un bíceps de diámetro similar al de un poste de teléfono. Su cuello es tan ancho como el de un uro; a su lado el de Fernando Alonso parece fino y delicado… el de una bailarina de ballet vamos. Una cadena bien gruesa alrededor del cuello, el peso de la cual debe superar al de un recién nacido. Arriba una cabeza que, en comparación al tamaño del resto del cuerpo, parece chiquitina.

-“Y ahora la construcción está muy mal y nos hemos quedados todos en el paro. Pero eso nadie lo podía predecir hace unos años. Qué quieres que te diga… la culpa la tienen las muyeres! Ellas y sus padres!”

Tira lo que queda del porro y abre la nevera de la furgoneta.

-“Achtung!” exclama señalando una pegatina dentro de la nevera de la furgo. “Me encanta! Estos alemanes son la rehóstia! Qué… mola la furgo no? Casi cincuenta mil euros que me costó hace unos años. Nueva de trinca. Y los alemanes fabricando cosas… esos sí que saben!! Alguna vez para algún chalé de alto standing los propietarios querían alguna marca de puertas, muebles de cocina o de baño alemana y… qué diferencia! Calité!”

Mientras le echa un vistazo a la sartén, coge una huevera de la nevera, una lata de pimientos del piquillo y un cartón de leche. Cierra la nevera y se vuelve a sentar.

-“Compra, me decían, estáis tirando el dinero con un alquiler. Y al final Piluca y yo compramos. Ahí arriba –señala una zona residencial nueva en la distancia- una promoción que hicimos en la empresa y que quedó muy bien de precio. Y encima luego hice yo la cocina y el baño, para asegurarme que estuviesen bien acabadas. Pero ahora claro, sin trabajo y con la hipoteca… pues mal; muy mal.”

Los seis huevos han sido rotos y echados a un bol. Su pectoral se mueve al ritmo de su brazo cuando los bate. El ritmo y la fuerza que imprime son tales que uno se pregunta si el sismógrafo más cercano no va a captar esas vibraciones, y confundirlas con placas tectónicas haciendo de las suyas. El tatuaje del hombro también se mueve y las calaveras, tigres y serpientes que forman el mismo van cobrando vida. Dicen en su barrio que el tatuador, cuando vio la extensión de piel a tatuar, tuvo que realizar un pedido extra de tinta. Los que lo dicen son los mismos que le llaman “Osborne” por razones obvias. Años atrás, cuando iban a Las Landas y no estaba con Piluca, le llamaban “Red Bull”. Para internacionalizarlo… decían. Mucho antes, de crío, era conocido como “el tirillas” en su barrio. Pero eso fue hasta que empezó a trabajar en la construcción e ir al gimnasio.

Se lía otro porro y lo enciende.

-“Luego estuve tres meses en una fábrica y estaban entusiasmados conmigo, pero se acabó el contrato y no me renovaron. Tenían pocos pedidos me decían…” murmura contemplando la punta encendida.

A continuación abre la lata de pimientos, saca unos diez y los empieza a cortar en trozos, añadiéndolos al huevo batido. Del asiento delantero recupera la barra de pan recién comprada camino de la playa y la abre en dos. La deja –abierta- encima de la mesa. Echa un poco de leche al bol de los huevos batidos y los pimientos y bebe gran parte del resto a morro. Dos caladas más al porro y tira la colilla.

-“Y vete a saber tú lo que va a durar esta situación! Yo ya busco pero el tema está fatal. De momento con el paro y lo que Piluca saca de la peluquería vamos tirando… Ahora ella quiere un crío. Muyeres!!! Yo ya le he dicho que se lo tome con calma, pero cuando quieren algo…”

Saca la sartén del fuego y echa las patatas y cebollas –bien doradas- al huevo batido con los pimientos y la leche. Lo mezcla bien, tira parte del aceite, vuelve a poner la sartén en el fuego y le echa el contenido del bol con mucho mimo, para que no se pierda ni una gota. Rápidamente la tortilla empieza a cuajar. Se lía otro porro.

Unos minutos más tarde, con la tortilla ya hecha por ambos lados, la corta en tiras y las coloca en la barra de pan. Me ofrece el primer mordisco. Declino. Me ofrece que me acabe su porro. Declino otra vez.

Tres minutos después, del bocata de tortilla de seis huevos de patatas, cebolla y pimientos del piquillo más una barra de pan entera solamente quedan unas migas en su camiseta y el aroma alrededor de la furgo. El cartón de leche yace vacío a sus pies.

-Vamos al agua o qué, oh? me espeta.

Hay un metro pasado, bastante cerrón y orillero. Un puñado de surfistas en el agua solamente y no parecen tener mucha suerte. Asiento: vamos. En el interior de su furgo descansan dos tablas preciosas; si no son nuevas tendrán un par de baños como mucho. Paseo mis manos por sus cantos finos y miro las dimensiones: 5’10’’ x 18 ½ x 2 ¼ y 6’0’’ x 18 ½ x 2 ½. Marca extranjera, shaper extranjero. Uno de esos reconocidos mundialmente. Cuando Osborne agarra una de ellas con su mano enorme, parecen todavía más finas y desproporcionadas al lado de su grueso cuerpo de morlaco de más de cien kilos.

-“Bah, me las hicieron mal…” comenta disgustado. “No me llevan, y eso que son mis medidas. El lunes voy a que me las cambien.”

Voy a cambiarme a mi vehículo, aparcado dos coches más allá. Regreso al cabo de unos minutos con el traje puesto y mi tabla. Osborne está untándose la cara de protección solar con la ayuda de su retrovisor lateral. Bajo una capa de piel gruesa se adivina la potente musculatura de su espalda. Su traje medio enfundado no le cubre la rabadilla, dejando gran parte de sus nalgas al descubierto y también un tatuaje circular con motivos tribales. Se da cuenta – por el retrovisor- que observo su tatuaje.

-“Chulo, eh? Es maorí o aborigen. Significa algo de la fuerza de mis ancestros. A Piluca le encanta…” y me lanza un guiño a través del espejo. Se da la vuelta lentamente. Sus pectorales –limpios de pelo como el resto de su torso- contienen suficiente carne como para erradicar el hambre de gran parte de África.

-“…pero el mejor de todos es este…” continua dibujando una sonrisa pícara mientras señala su entrepierna. Su traje deja al descubierto su vello púbico, que una mano experta ha rasurado perfectamente hasta darle la forma de corazón.

-“Me lo hizo Piluca. Cosas del amor!”

miércoles, 2 de mayo de 2012

El periodismo de surf está de enhorabuena!

Poca gente haya más crítica que yo respecto a la mayoría de textos que se encuentran en revistas, webs y blogs de surf (e incluyo este). La mayoría están mal escritos y se centran en lo obvio dejando de lado historias muy interesantes. Ya hablé de ello en Diciembre en ESTA entrada.

Por eso me llena de "orgullo y satisfacción", que uno de textos más interesantes que he leído nunca en una revista de surf española haya recibido por unanimidad la mención especial del Jurado -por unanimidad-, en el III Premio de Periodismo Ciudad de Málaga. Se trata de "Málaga: Pionera del Mediterráneo" publicado en el número 151 de la revista 3Sesenta y escrito por Dani Esparza. Una historia sorprendente que me cautivó desde el primer momento, cuando Dani se puso en contacto conmigo para ver si nos interesaba publicarlo en la revista.

Enhorabuena a Dani y a todos los surfistas malagueños. Tenéis la noticia AQUí (últimos párrafos). 


martes, 1 de mayo de 2012

The Old, the Young and the Sea

El viernes quedé para tomar un café con Andy, el responsable del proyecto que lleva por nombre el título de esta entrada. Básicamente, y como podéis leer en su web (AQUÍ), se trata de un documental recorriendo la costa surfera del Sur de Europa, entrevistando y conociendo a la gente que se encuentran a su paso. Ahora mismo están de viaje -deben andar por Zarautz -, y realizarán un segundo viaje en Septiembre/Octubre. El proyecto -made in Austria- pretende tener un carácter medioambiental y humano. Estuvimos hablando largamente Andy y yo; ya tienen una lista de personas y eventos de los que querían hablar en el documental y quería cotejarla conmigo. Me sorprendió ver que incluso en Austria no escapan a los clichés. La mayoría de los nombres eran muy previsibles... y cuanto más nombres me daba él, más ganas tenía de yo de proponerle que borrase esta lista y empezase desde cero con gente "verdaderamente auténtica", alejados de los autobombos promocionales que empiezan a aparecer en nuestras orillas. 

Le conté que -por ejemplo- en un pueblecito de Asturias se celebra -desde hace 11 años- el mejor festival de longboard del mundo. Que en otro pueblo asturiano tienen una escultura dedicada al surf, que en Cantabria hay gente que hace tablas de forma muy especial y conducen coches con aceite vegetal. Que en la casa más bonita de Doniños tratan la historia del surf como verdaderos orfebres y que el primer y auténtico festival de cine de surf lleva 10 años celebrándose en Donosti. También le dije que si Ibon Amatriain hubiera sido rubio y yanki (o yanki a secas) sería más famoso que Laird Hamilton, que en Cádiz hay la segunda mejor ola de Europa para tablón... y también la tercera... y que la luz y el paisaje son tan bonitos que no les importa no tener la primera. Y que en el Medi... Ay el Medi!! Hacer un documental sobre el surf en el Sur de Europa en 2012 sin incluir el Medi es perderse la salsa del guiso. En ningún otro lugar se surfea con más humor y gracia que en Málaga, con más fiestas que en Burriana y con más pasión que entre Gibraltar y el Cap de Creus. Y eso por no hablar de las Canarias y la riqueza de olas, personajes e historias que encierran!!


Tapia. Foto de Guille A. Pando.
Ignoro si mis comentarios cayeron en oídos sordos o no. Alguna cosa apuntó en su librito y algún que otro tf y mail le dí. Con eso no quiero decir que su proyecto no sea interesante; creo que el hecho de que sean austríacos añadirá un punto de vista diferente, y me gusta el hecho que vayan haciendo fotos a gente que se van encontrando y las suban a la web, donde los retratados pueden descargarse la foto si quieren. Me gusta también su estilo -viajan y trabajan desde sus furgonetas- y su pasión, pues en tiempos de crisis llevar un proyecto adelante como el suyo no debe ser fácil. Si os cruzáis con ellos, deteneos y explicadles que hay mucho más debajo de la superfície. Habladles de vuestro local shaper, o de ese local de vuestra playa que se pasa 6 meses al año trabajando en un proyecto para ayudar a los niños en Sumatra. O presentadles ese pescador que cuando vuelve de faenar en Gran Sol besa a su familia y coge la tabla para vivir el mar de manera diferente. 


Al fin y al cabo está en nuestras manos hacerles entender la riqueza de nuestro surf.

jueves, 26 de abril de 2012

J. A. S. - Uncommon Ideals

He encontrado esta J.A.S. (Joyita Audiovisual Surfera) entre los vídeos finalistas de los 2012 Vimeo Action Sports Award. Muy en la línea de Dark Side Of The Lens (que también es finalista). Muy interesante.
Uncommon Ideals. from Doggerland. on Vimeo.

lunes, 23 de abril de 2012

SO (es-fri) TO

Cada agosto la situación se repite: decenas de autocaravanas y furgonetas de surfistas invaden el parking de la playa durante varias semanas. Surfistas solitarios, parejas, grupos de amigos. A medida que pasan los años las autocaravanas ganan la partida a las furgonetas. También las parejas con hijos a los solteros. Los acentos son variopintos pero la armada ibérica, en clara minoría diez años atrás, ha conseguido imponerse a las hordas traspirenaicas gracias al mayor tamaño de sus “carros de combate”.

Y es que el fin y al cabo, quien quiere dormir en una furgoneta encajonada entre inmensas autocaravanas que le doblan en tamaño? Perdedores, pero no por ello menos listos, los antiguos reyes de este parking ahora se refugian en calitas cercanas, menos accesibles y más discretas; sin presentar batalla. Ahí las autocaravanas tiene el acceso y la movilidad más reducidas; pura táctica de guerrillas. Si por casualidad una autocaravana se aventura al parking de una de esas calitas, todo está preparado para que su estancia sea de muy corta duración. Tras pasar un día rodeados de perros pulgosos y mugrientos, sus ocupantes serán obsequiados con una noche en blanco cortesía de una rave de música post-industrial. Ante este panorama, infaliblemente regresan con el resto de autocaravanas con las primeras luces del alba. A cada cual lo suyo, y en las distancias cortas y terrenos angostos las hordas francogermanas ahora mismo son imbatibles. 


Pero volvamos a la playa y a su nutrido poblado de surfistas ibérico con sus deslumbrantes autocaravanas y furgonetas. Estos días el grueso del ejército invasor está compuesto por catalanes y andaluces principalmente. También madrileños, valencianos… gente de pocas olas y muchas ganas. De vez en cuando aparece algún asturiano, cántabro o vasco, de ida o de vuelta a tierras lusas, que tras un par de noches se larga intimidado por el caos que reina en el agua. 

“Surfear con esta gente es más peligroso que bajar el Sella borracho y sin chaleco oh!” se le ha oído decir a alguno. 

“En mi playa a los debutantes los mantenemos a raya, pero aquí…” murmuró otro apurando su Keler. 

Los locales… bueno, apenas hay locales en el sentido estricto de la palabra. Pero los que acostumbraban a surfear esta playa cuando se deja –los maretones de invierno no le son muy amables- se lo toman con calma. Al fin y al cabo solo son un par de semanas al año. Algunos, como el de la gasolinera más cercana, cobran por el agua de la manguera a las autocaravanas que van a abastecerse. Un euro es un euro, y más en tiempos de crisis. La encargada del súper del pueblo, cuando llegan estas fechas, hace acopio de tomates maduros pues su demanda aumenta. Cosas del pa amb tomàquet le dijeron hace unos años, y ella ha aprendido la lección. 

Ibéricos, galos o teutones, las olas siguen rompiendo igual cada verano; año tras año. A veces son cuatro los surfistas que reman una barra imposible, al unísono, para acabar empotrándose los unos en los otros. Los cuatro creen tener la prioridad y demandan a los otros tres el pago de los desperfectos en sus respectivas tablas. Pero tras consultar las diferentes tomas de video, que sus novias/esposas han grabado religiosamente desde la orilla, todos se darán cuenta que en una barra que cierra de lado a lado no hay prioridad que valga. Este tipo de incidentes acostumbra a ser el catalizador de nuevas amistades. Algo que agradecerán sus respectivas parejas, que a partir de ese momento se organizarán para hacer turnos detrás de la cámara: así mientras una de ellas filma a los cuatro valientes, las otras tres pueden dedicarse a quehaceres menos tediosos. En otros contextos a este fenómeno se le llama optimización de recursos. 

El parking recupera su tranquilidad coincidiendo con la retirada del sol y el regreso a sus residencias de los que han venido a pasar el día. Entre estos, algunos se han pasado más tiempo en el parking que en la playa, estudiando y comparando las diferentes autocaravanas y furgonetas. Por otro lado más de un morador ha sido sorprendido en pelotas –solo o acompañado- dentro de su propia autocaravana por las caras de una familia entera asomando por la ventana. La familia quería espiar la distribución interior del vehículo y se encontró con una clase de anatomía humana en acción …y con todo lujo de detalles. 

Es en la hora de la cena cuando los diferentes orígenes se manifiestan: los del sur y el centro prefieren freír mientras que los mediterráneos prefieren la pasta y el embutido. Al fin y al cabo no son vacaciones gastronómicas, y se trata de llenar el buche sin gastar mucho …y sin perder mucho tiempo cocinando ni limpiando después. 


Pero una noche algo cambia: 

“No estamos solos” comenta un vecino de autocaravana a otro. Ahí, en el parking más cercano a la carretera, donde suele aparcar la gente que viene a pasar el día se ve un coche solitario. Dos personas se afanan alrededor del mismo; hombre y mujer. El vehículo es un familiar; un enano en estos parajes… pero no es raro ver a un surfista solitario dormir en el interior de uno de ellos. Una pareja? Físicamente posible… con mucho cariño mediante. Matrícula española. 

“Ejke con estas nuevas matrículas no hay manera de saber de donde es cada uno…” lamenta un madrileño para sí mismo. Algunos creen reconocer a la extraña pareja. Ella rubia, guapa, con curvas y con un tanga de hilo dental que ni en Ibiza hubiera pasado desapercibido; mucho menos aquí en el noroeste. Todos se habían fijado en ella durante el día, tomando el sol. Pequeños guiños de complicidad pero ni una palabra; siempre hay una esposa o un niño cerca, y tener una bronca por celos en una autocaravana pasa del marrón oscuro. A él también recordaban haberlo visto: calvo, buen surfista, con clase. Ya no era un chaval y su madurez se reflejaba en su surf con una economía de movimientos y una lectura de ola impecables. Pocas maniobras extremas, pero muy seguro y fiable, entrando en el punto de marea óptimo. Ahora ambos se encuentran sentados en un par de taburetes plegables, cara a cara alrededor de una mesa de camping e iluminados por una luz de gas, cerca del coche. Al lado, en el suelo, un hornillo a punto de ser utilizado. Se ha levantado un poco de suroeste y las autocaravanas se encuentran a sotavento de la pareja. La brisa les acerca sus risas; sobretodo la de ella: clara, fresca y luminosa. 

En una autocaravana un valenciano comprueba si el agua para la pasta está ya hirviendo mientras recuerda el culo y las tetas de la rubia en la playa; a su lado la madre de su hijo da la papilla al peque. Al cabo de un rato, con el peque ya durmiendo y cuando por fin le echan el queso rallado a la pasta –o el tomate a la salchicha en la autocaravana de al lado-, junto con la risa también llega el olor del ajo y la cebolla rehogadas. La pasta - o la salchicha -empiezan a saber diferente. Empiezan a saber a “cada día lo mismo”. Al cabo de un par de minutos el sofrito se enriquece con pasas, aceitunas, un par de alcaparras y avellanas trituradas. El aroma invade la zona de autocaravanas. Una fugaz mirada por la ventana confirma que es el surfista calvo quien está al mando del hornillo. Ella, la rubia, le observa copa de vino blanco en la mano, mientras ofrece su cabellera rubia a los caprichos de Eolo. Cuando las avellanas están ya doradas llega el tomate. No es tomate de bote, sino tomates pelados y machacados uno a uno. 

“Ezte pisha é un profesioná…” piensa un gaditano en una de las autocaravanas, quitándose simbólicamente un sombrero. 

La intensidad del fuego disminuye y el calvo cubre la cazuela de barro con una tapa. Antes ha añadido una pizca de sal y un único diente de clavo. En ese momento, en las autocaravanas la pasta, la salchicha, el bocata de chope… todo sabe igual; saben a “estoy harto de esta mierda!!”. Los efluvios del sofrito ahora son más presentes que las tetas de la rubia del tanga. 

“Este sofrito para qué?” se preguntan algunos. 

“Pasta, ya veréis nens…” opina un catalán muy seguro de sí mismo. 

Entonces el calvo saca una caja del maletero del vehículo familiar: una nevera portátil. De dentro aparece una bolsa de plástico, la abre y huele a mar. Mientras tanto la rubia ha abierto un bote de garbanzos, los ha escurrido –al inclinarse, la camisa de lino se ha separado de su cuerpo y el contraluz ha delatando la ausencia de sujetador-, y los echa cuidadosamente en la cazuela. El calvo por su parte ha vaciado la bolsa de su contenido: dos preciosos calamares, comprados esa misma tarde en la pescadería de Laxe, que ahora son cuidadosamente limpiados y troceados. 

“Zí zeñó, un profesioná como la copa de un pinol!” repite para sí el gaditano; silba en señal de admiración y aparta su plato -con las salchichas a medio comer- para buscar su china en el cenicero. 


Cuando gran parte del agua de los tomates se ha evaporado, el calvo añade las rodajas de calamar y vuelve a tapar la cazuela. Abre la segunda botella de vino y la brisa vuelve a traer las risas voluptuosas de la rubia. Risas que no dejarán de oírse hasta bien entrada la noche. Para entonces ya no hay luz en las autocaravanas; solo frustración en estómagos vacíos que sueñan con tetas, calamares, garbanzos, vino blanco y un tanga de hilo dental.